
No había escrito esperando poder anunciar que ya teníamos casa, pero eso sigue su curso y es más lento de lo que yo imaginaba, así es que esa noticia será para el próximo post. Seguimos viviendo en el Hotel y yo sintiéndome como de paseo.
Esta vez quiero contarles algo entre vergonzoso y divertido. Como los libros pesan mucho, solamente me traje libros de esos para estudiar o leer una y otra vez, por lo que leerme de corrido uno de esos me da jaqueca, así es que estoy leyendo tres ( igual me da jaqueca):
- Una breve historia de casi todo (intento de entender lo que ocurrió entre el big bang y el surgimiento de la civilización)
- Un espejo cósmico: El libro de Gonzalo Pérez sobre los 12 signos del zodíaco
- La nueva Tierra E. Tolle
Leyendo los dos últimos, lo que me surge en común es la mirada al ego, obviamente al mío y con la lectura de la Breve historia…..surge la maravilla de descubrir lo insignificantes y a la vez maravillosos que somos. Entonces mis caminatas y reflexiones diarias están completamente influenciadas por mi
s lecturas de estos días.
Para los que no sepan, soy Capricornio (igual que Andrés) y según el libro de Gonzalo:”Definitivamente para Capricornio la vida no es vida sin un Everest por delante. Alcanzar la cima se vuelve el único propósito, preparar el ascenso, la obsesión de cada día. La hazaña elegida no podrá coronarse en un dos por tres en alas de puro impulso…… A Capricornio le gusta lo difícil” En resumen para hacer nuestro trabajo espiritual de madurar y aceptarnos en nuestra condición el maestro es el dolor. Hay dolores inevitables y otros prescindibles, de estos últimos es de los que quiero hablar. Son aquellos dolores que nos infringimos a nosotros mismos, nos, despreciándonos y castigándonos con el pensamiento. Fácilmente terminamos atormentándonos con juicios devastadores y condenas lapidarias a nuestra imperfección. En suma, sufrimos por la importancia desmesurada que le concedemos a nuestro propio ego. G. Pérez hace una analogía del trabajo espiritual y la saga del señor de los anillos, donde el anillo simboliza los sistemas de control con que nuestro ego inseguro y codicioso va dominando y reprimiendo la naturaleza feliz del alma. Gollum, representa nuestro ego, no como fantasea nuestra mente en su autoengaño de superioridad, sino como lo vivencia el alma, descarnado, adicto, mísero. Totalmente extraviado por la severa obsesión por ese poder que, en su ensueño, lo hará finalmente feliz.
Y uds. se preguntaran ¿y dónde está lo gracioso de todo esto? Pues nada menos que en la observación de mi Gollum.
Estas semanas han sido realmente un regalo, es como un curso intensivo de auto observación. Por cierto que en lo que respecta a mi relación con Andrés sigo siendo ciega o tuerta, pues ahí sigo portándome como siempre.
La semana pasada fui a Corpbanca para ver la posibilidad que nos abrieran una cuenta. La cosa no es fácil pues no tenemos visa, residencia, contrato de trabajo ni nada. Pues un amigo de Chile (no daré su nombre para proteger a los inocentes) me dio el nombre de un gerente al cual llamé y fui a ver. Primera cosa, traté de vestirme de señorita, con pantalón de lino y chaqueta combinada. Y aquí el primer rollo, el pantalón apenas me entraba, apretadito me lo puse igual, me miré al espejo y me sentí feíta,, pasadita de kilos, y me dije un montón de pesadeces. Se suponía que vestía así para verme mejor y ahí estaba yo (no, mi Gollum) aportillándome el intento. Luego en el banco, muy amable, todo bien una pequeña conversación trivial y al ataque Gollum!!! Le cuento que yo había trabajado en Corpbanca Chile, etc. etc. Y lo único que quería era que el sr me preguntara (nunca lo hizo) ¿Qué hacía yo de trabajo allá? ¿Han visto que chifladura? Me pasa lo mismo cuando aquí me preguntan qué hago, es como que mi identidad fuera la profesión, el ex trabajo, porque ni siquiera es el trabajo. Es como que no pudiera resignarme a algo tan simple y tan aliviado como SER, así simplemente SER.
Lo más gracioso de todo es que me doy cuenta cuando está pasando y sigo hablando leseras, en vez de aceptar lo que es y decir, nada, no trabajo en nada y punto!!! ¿Qué pasaría? Nada de nada. Pero eso es el Gollum dándose toda la importancia del mundo.
Y aquí viene la importancia del tercer libro, La nueva Tierra, que trata sobre la observación del ego y como evitar este sufrimiento i
nnecesario, pues observándolo, iluminando ese lado oscuro y yo decidí ponerle un semáforo, por eso se los cuento.
Al observar y escribir todo esto realmente me doy cuenta de que nos fabricamos un sufrimiento inútil y automático, casi inconsiente. De hecho para poder atravesarlo dicen que hay que observar sin prisa, sin juicios y anclados en el cuerpo. Así es que a experimentar se ha dicho, maravilloso no mas sería poder cruzar esta valla.
Como el rollo está difícil ¿adivinene que hice ayer? Fuí a una librería y me compré dos novelas, eso si una es de Nerón y al lado de él yo pareceré una niña de pecho....Entre Nerón y la llegada,el viernes, de Diego y Coni, veremos que nos depara la vida!!!!
Abrazos , cariños y bendiciones para todos











